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viernes, 25 de mayo de 2012

El Islam (nuestra columna)

    El Islam es, sin lugar a dudas, una de las religiones más extendidas por el planeta. Hemos optado por esta religión por su atractivo y riqueza cultural. En nuestra columna hemos incluido:

    - Un tasbih (objeto similar a un rosario, de uso tradicional entre los fieles de la religión islámica).
    - Una recreación en miniatura y en cartulina de la Kaaba.
    - Un surtido de especias típicas.
    - Un cartel con los 99 nombres de Alá.
    - Una serie de imágenes con los diferentes estilos de escritura.




Introducción al Islam
 
    En el siglo VII aparece en Arabia una de las grandes religiones del mundo, el islam, que crea un gran imperio donde florece el comercio y la cultura. En pocos años, el mundo musulmán alcanzó una prosperidad, un desarrollo cultural y una expansión territorial nunca vistos hasta entonces. En la actualidad, la religión islámica sigue siendo una de las más importantes del mundo y se extiende por muchas regiones del mundo.
File:IslamSymbol2.svg    


¿Cómo empezó todo? 

    El islam surge en la península arábiga en el siglo VII. Era una región poblada por tribus nómadas dedicadas a la ganadería y el comercio. El profeta Mahoma, en el siglo VII empezó a predicar en la meca hablando de un solo Dios (Alá). Tuvo que huir de La Meca en lo que se conoce como la Hégira (indica el traslado de Mahoma y la emigración de los musulmanes de La Meca a Medina, ocurrida en el año622 de la era cristiana. Dicho evento marca en el mundo islámico el año primero). 


     El Corán es el libro sagrado de los musulmanes; recoge las palabras de Mahoma que fueron reunidas por algunos de sus discípulos. Millones de personas de todos los rincones del mundo siguen rezando todos los días con el Corán, donde se exponen las obligaciones de los creyentes. Además del Corán tiene mucha importancia la sunna, la tradición que recoge los episodios de la vida de Mahoma y consejos del profeta. 


    El islam se sustenta sobre 5 pilares básicos: 

· El testimonio de (ash-Shahadatan) de que sólo Allah merece ser adorado, y que Muhammad es su Mensajero. 
· Establecer la oración (Salat). 
· Pagar el Zakat. 
· Ayunar el mes de Ramadán. 
· Realizar la peregrinación (Hayy). 

    Otras obligaciones: 

· No comer carne de cerdo ni beber alcohol. 
· No participar en juegos de azar. 
· Contribuir a la expansión del islam. 



   
 La nueva religión musulmana, una vez aceptada por los pueblos de Arabia, se expandió rápidamente durante los siglos VII y VIII. Esa expansión se produjo en distintas fases tras la muerte de Mahoma. 

· Primeros califas (632-661): el califa es un jefe político-religioso. Durante esta etapa se producen guerras civiles y se produje una separación entre sunitas y chiítas. 
· Califato Omeya (661-750): se traslada la capital a Damasco y se conquista parte de la península Ibérica.  Período de máximo esplendor cultural y religioso. 
· Califato Abasida: punto culminante de la expansión musulmana. Bagdad pasa a ser la nueva capital. A partir del siglo X, algunos territorios empiezan a independizarse donde aparecen nuevos califatos. Comienza la decadencia del imperio.


    El esplendor del mundo musulmán tiene que ver con una importante organización del poder. Consiguieron crear una buena administración que llegaba a todos los rincones de su imperio sin olvidar el respeto a los valores culturales de los pueblos conquistados. 



Causas de la prosperidad económica del islamismo: 

La unificación y pacificación de un gran territorio, lo que posibilitó los contactos comerciales.
El uso de una moneda común, el dinar, que facilitó los intercambios.
Los adelantos en la agricultura:
    Nuevos métodos de irrigación (canales, norias...) que mejoraron la productividad de las tierras.
    Introducción de nuevos cultivos como algodón, arroz, dátiles, berenjenas...
    Utilización de nuevas variedades de ganado como los búfalos, usados como animales de tiro.
Creación de grandes rutas comerciales que pusieron en contacto productos de todo el mundo por medio de sus caravanas. Algunas ciudades llegaron a ser muy prósperas al convertirse en centros comerciales. 


Esplendor artístico y cultural

La pacificación del territorio, la prosperidad económica, el contacto con numerosas civilizaciones del mundo y la curiosidad por conocer produjeron un enorme desarrollo cultural, superando claramente al mundo cristiano occidental.

Las ciudades se convirtieron en centros de cultura a las que acudían todos los sabios musulmanes, siendo lugares de estudio e investigación.

El arte islámico es muy variado ya que recoge las formas y técnicas de otras culturas conquistadas. En cuanto a la decoración, como el Corán no permite la representación de figuras humanas, se establecen formas decorativas basadas en elementos vegetales y geométricos. Hay tres tipos fundamentales de decoración según los motivos representados: caligráfica (utiliza motivos de escritura), ataurique (motivos vegetales estilizados) y geométrica (líneas que se entrelazan y cruzan). 

  

En arquitectura, el edificio más importante es la mezquita, lugar destinado a la oración.




Mario

miércoles, 9 de mayo de 2012

Fenomenología

     La fenomenología asume la tarea de describir el sentido del mundo para nosotros, y para ello se centra en el estudio de los fenómenos. Si la trasladamos al ámbito religioso, se encarga de analizar los hechos religiosos con una perspectiva actual. Ve la religión formada de distintos componentes, y los estudia a lo largo de las tradiciones religiosas para conseguir entenderlas.

    Cualquier religión posee una serie de características fundamentales, sin las cuales no puede denominarse "religión". Son las siguientes:

     - Confesión en la divinidad.
     - Se manifiesta en lo sagrado.
     - Provoca un cambio en el creyente.
     
     Además, las religiones presentan diferentes elementos: las mediaciones (nos ponen en contacto con la religión. Un buen ejemplo pueden ser los libros sagrados), los ritos (actos que ayudan al objetivo de las mediaciones) y, como todos sabemos, las oraciones.


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Edmund Husserl, filósofo fundador de la fenomenología trascendental

                      Javier y Mario

miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Qué imagen tenemos de Jesús?

     En la Sagrada Escritura nos encontramos con diferentes respuestas a esta interrogante. Para muchos, es muy importante el llegar a una definición personal sobre quién es y qué representa Jesús en la vida. Para ellos, la respuesta a esta cuestión es la que define el compromiso y adhesión a la fe de las personas.

     Los artistas han intentado a lo largo de éstos dos mil años plasmar y elaborar imágenes acerca de cómo podía ser Jesús físicamente, a partir de escritos e influenciados por el movimiento en el que se insertaban. Cada uno tenemos una imagen diferente de Jesús en nuestro interior, dicha imagen es fruto de lecturas, pinturas y de deducciones o hipótesis personales. Su imagen ha ido cambiando y ha estado sometida al devenir histórica y a las distintas generaciones que la van modificando. Se le ha representado en muchas ocasioneso con tez blanca, delgado, alto, de ojos azules y cabello claro. Sin embargo, el prototipo de hombre de la época (que a Jesús le tocó vivir), no se asemeja con estas representaciones. Años de tradición nos han acostumbrado e ido inculcando una imagen física de Jesús antropológicamente imposible e irreal.

 

     Nosotros nos lo imaginamos como un hombre normal y corriente de la época, un hombre joven, con barba y pelo largo, de nariz ancha, ojos marrones, mirada sincera, cariñosa y tierna (tal y como él era) y de piel morena. Su constitución debía ser delgada puesto que su dieta era escasa y, en aquel tiempo, la gordura era símbolo de riqueza, poder, avaricia, etc. Seguramente esta no sea una imagen muy objetiva y fiel, ni una imagen que se asemeje al Jesús Real, sin embargo, consideramos que es igual de válida que el resto.

     La BBC se ha atrevido a aproximarse científicamente al posible rostro que pudo tener Jesús. Lo ha hecho con la ayuda de un cráneo judío del siglo I hallado en Jerusalén y de tecnología gráfica digital de última generación. Esta es la imagen obtenida tras la investigación:

 

     El resultado es el nuevo y sorprendente rostro de un Jesús con pómulos y nariz prominentes, cabello rizado y tez morena; nada que ver, claro está, con la pálida, lánguida y suave faz con que se le ha representado antaño.

     Los rasgos más característicos de la personalidad de Jesús son fundamentalmente tres: en primer lugar, su libertad; en segundo lugar, su cercanía a los marginados, y en tercer lugar, su fidelidad al Padre del cielo. Jesús debía de ser un Mesías misericordioso, enérgico, radical, compasivo y exigente. Cristo nunca pasaba de largo, sino que se quedaba, invitaba pero, sobretodo, cuestionaba.

     Es una persona de un equilibrio admirable; combina energía y suavidad; prudencia y sencillez. En los evangelios sólo una vez se enfada. Ama durante toda la vida hasta el extremo, hasta la consecuencia y locura de morir por sus fieles. ¡Es un Jesús liberador!

 

jueves, 8 de marzo de 2012

Exégesis Bíblica

       Exégesis (que en griego significa "explicar") es un concepto que involucra una interpretación crítica y completa de un texto, especialmente religioso. La palabra exégesis significa ‘extraer el significado de un texto dado’. La exégesis es lo contrario de la eiségesis, que significa ‘insertar las interpretaciones personales en un texto dado’. En general, la exégesis presupone un intento de ver el texto objetivamente, mientras que eiségesis implica una visión más subjetiva.

       La exégesis tradicional requiere lo siguiente:
  • análisis de palabras significativas en el texto, en el marco de la traducción
  • examen del contexto general histórico y cultural
  • confirmación de los límites de un pasaje
  • examen del contexto dentro del texto.


       Si aplicamos la exégesis a la Biblia, descrubrimos que muchos de los relatos que parecen ficticios, como la multiplicación de los panes y peces, o los milagros de Jesús, tienen una lectura que hay que saber interpretar para conocer su verdadero significado. Algunas veces tienen que ver con números que tienen una determinada simbología: el 12 de los 12 apóstoles representa los 12 pueblos de Israel, los 5 panes y los 2 peces que sobran representan el 7, la perfección. Así, todas las parábolas y los milagros tienen un significado acorde con la situación en la que vivieron los escritores, y para reconocerlos hay que informarse sobre la situación de Israel en aquellos tiempos, su manera de pensar y de expresarse.

Javier y Mario

viernes, 2 de marzo de 2012

Cuestión Sinóptica

     Los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas presentan ciertas peculiaridades comunes que los diferencian claramente del evangelio de Juan. Estos tres evangelios tienen entre sí tan gran parecido que se les puede reproducir en tres columnas paralelas que permitirían su visión en conjunto (syn-ópsis). Precisamente por eso se denominan “evangelios sinópticos”.

     Esto ha provocado la aparición y desarrollos de la llamada “cuestión sinóptica” que es un estudio crítico sobre las posibles fuentes escritas anteriores a los Evangelios.

- El evangelio de Marcos es el más corto con 661 versículos. El material de Marcos se encuentra casi íntegramente en Mateo, en Lucas o en los dos. Marcos sólo tiene 30 versículos propios que no se encuentran ni en Lucas ni en Mateo.
- El evangelio de Mateo tiene 1.068 versículos y contiene sustancialmente a todo Marcos, menos 40 versículos. Mateo tiene 330 versículos propios.
- El evangelio de Lucas tiene 1.149 versículos, de los que 350 son coincidentes con Marcos y 548 son propios
- Mateo y Lucas tienen 235 versículos en común que no se encuentran en Marcos.

     Resulta evidente que otro aspecto clave a la hora de confirmar o descartar las diversas hipótesis son los trabajos de investigación en torno a la cronología general de los evangelios. De ahí el interés que despiertan los últimos descubrimientos de antiguos papiros que tal vez permitan dar un vuelco a esta cuestión.


Javier y Mario

jueves, 23 de febrero de 2012

Introducción al Nuevo Testamento

        El Nuevo Testamento consta de 27 libros sobre Jesús de Nazaret. El término Nuevo Testamento se deriva de “nuevo pacto”. En este contexto, los libros del Nuevo Testamento contienen la historia de cómo a través de Jesús de Nazaret se reveló un nuevo pacto a Israel, que sustituye al “antiguo pacto” registrado en la escrituras judías (De ahí el Antiguo Testamento). Escritos por varios autores a través del curso de siglo I d.C. Algún tiempo transcurrió, sin embargo, entre la muerte y la resurrección de Jesús y la real escritura de los textos que han llegado a ser conocidos como el Nuevo Testamento. Los libros del Nuevo Testamento están divididos y organizados por género o tipo literario: 

 
  • Los cuatro evangelios -> narran la historia de Jesús
  • Los Hechos de los Apóstoles -> un libro “histórico” sobre la difusión del mensaje de Jesús a través del ministerio de apóstoles y misioneros seleccionados
  • 21 cartas -> como las de San Pablo a los Corintios o a los Filipenses, o las epístolas católicas de San Pedro o San Juan. 
  • Apocalipsis -> también conocido como Revelación. Por su género literario, es considerado el único de carácter exclusivamente profético, y quizás sea el escrito más rico en símbolos de toda la Biblia.
       Aunque los Evangelios aparecen primero en secuencia en el Nuevo Testamento, fueron escritos después de muchas de las cartas.

Javier y Mario

domingo, 19 de febrero de 2012

David & Goliat


     Uno de los relatos bíblicos más conocidos seguramente sea el que narra la historia de David el israelita y el gigante Goliat, de Filistea. Se encuentra en el Primer Libro de Samuel, dentro de los Libros Históricos del Antiguo Testamento. Se trata de un relato cargado de espíritu de valor, de coraje y fe. Se resume en las siguientes líneas:

     David, que era pastor, fue enviado por su padre al campo de batalla entre los israelitas y los filisteos, en donde también batallaban sus hermanos. Al llegar, un enorme hombre, desde el bando enemigo, comenzó a humillar a los israelitas y a despreciarlos. Se trataba del gigante Goliat, que medía más de tres metros de altura y vestía una armadura entera de bronce.

      Goliat, en su intento por minar la confianza de los israelitas, propuso que, para evitar un derramamiento de sangre, un solo hombre se ofreciera a luchar contra él, con la condición de que el pueblo vencido debería obedecer y rendirse ante el victorioso.


      Al oír estas palabras, David se presentó ante el rey Saúl y se ofreció para luchar contra el gigante. Intentaron armarlo con pesadas armaduras y espadas, pero no se sentía cómodo, así que las rechazó y caminó frente al gigante.

       Este, al ver al pequeño David, se mofó y se dispuso a comenzar el duelo. Entonces David, que solo llevaba una  honda encima y 5 piedras lisas, cogió una y la hizo girar, lanzándola a la cabeza del gigante, al que tumbó de un golpe. Seguidamente, cogió la propia espada de Goliat y le cortó la cabeza. Los filisteos, aterrados, huyeron, y todos se acercaron a vitorear a David, quien recogió la cabeza y la llevó a Jerusalén.

      Si trasladamos este relato a la actualidad, Goliat se transforma en numerosos elementos. Puede representar nuestros miedos, nuestros problemas más serios, las injusticias que asolan al mundo entero, las situaciones difíciles de la vida que no tenemos valor de aforntar... Todo esto se supera siguiendo el modelo de actuación de David: la fortaleza y la confianza, tanto en uno mismo como en el mayor apoyo, Dios. Con estas herramientas, cualquier "Goliat" puede ser derribado, y alcanzaremos el camino correcto de justicia que nos haga crecer y crear una realidad mejor.

 

Javier y Mario